Mejores Tarjetas de Crédito

Cuando se trata de tarjetas de crédito online, existen muchos tipos diferentes para elegir. Por eso hemos recopilado este resumen de las mejores tarjetas de crédito para 2018. Hemos seleccionado tanto tarjetas que te dan la libertad de sacar dinero de cualquier cajero de Europa sin ningún tipo de comisión,  como aquellas que te ofrecen crédito para pagar cómodamente tus compras a plazos. También hay gratuitas que te recompensan cada vez que las utilizas para realizar una compra.

Si quieres saber cuál es la que más te conviene, sigue leyendo que seguro que encuentras la tuya.

Top selección de las mejores tarjetas de crédito actualmente

Tarjeta N26

La que más nos gusta

Perfecta para el día a día y para viajar al extranjero 95%
  • Sacar dinero de cualquier cajero de Europa Gratis (5 veces al mes)
  • Pagos en cualquier divisas sin comisiones extras (sólo cambio de divisa oficial)
  • Transferencias internacionales muy baratas gracias a Transferwise

A considerar

Esta tarjeta es perfecta tanto para utilizar en tu día a día como para viajar.

Te permite sacar dinero desde prácticamente cualquier cajero sin tener que pagar comisiones por ello. Se acabó el buscar uno de tu red de bancos para retirar efectivo gratis. Además, puedes hacer transferencias a todo el mundo en diferentes divisas desde la propia aplicación pagando comisiones ridículas.

Con la tarjeta N26 gratuita sólo puedes efectuar 5 retiradas al mes sin comisiones y es válido para Europa. Si quieres contar con retiradas ilimitadas y que sea válido en todo el mundo en cualquier divisa, tienes la opción de N26 Black, que por sólo 9,90€/mes tienes todas estas ventajas y seguro incluido.

Tarjeta Wizink

Consigue descuentos y paga cuando tu quieras

Promociones en muchas tiendas y posibilidad de aplazar pagos 90%
  • No hace falta cambiar de banco
  • Descuentos en muchos comercios y tiendas online
  • Cuenta opcional asociada con un buen interés

A considerar

Tarjeta recomendada para quienes hacen un uso intensivo de ella y compren en comercios asociados. Igualmente, es perfecta para quienes quieran, en ocasiones, aplazar sus pagos en cómodas cuotas.

Junto a la tarjeta puedes contratar por ejemplo un depósito Wizink que actualmente ofrece un 0,50% de interés, o dejar tu dinero en cuenta con una remuneración del 0,30%. Hoy en día, que ninguna cuenta te ofrece nada por tener tu dinero, puede ser una buena opción.

Tarjeta EVO Finance

Sin cambiar de banco y para utilizar como tu quieras

Gratuita y para utilizar como debito, crédito, préstamo... 90%
  • No hace falta cambiar de banco
  • Puedes pagar a débito o crédito
  • Puedes solicitar un crédito de hasta 5.000 o un préstamo de hasta 30.000€

A considerar

Es una tarjeta muy versátil que se adapta a tus necesidades. Por un lado la puedes utilizar como una tarjeta de débito normal, o por el contrario la puedes utilizar como una de crédito y pagar a final de mes.

Igualmente, puedes aplazar el pago de tus compras, solicitar un crédito para gastos extras o incluso hacer uso de su préstamo personal que te ofrecen.

La tarjeta es totalmente gratuita y no está asociada a ninguna cuenta en el propio banco. Puedes tener tu tarjeta Evo Finance “conectada” a tu banco actual y utilizarla como te venga en gana.

Es perfecta como tarjeta complementaria a la que ya te ofrece tu banco actualmente.

Tarjeta credito

¿Por qúe es importante una buena tarjeta?

El llevar una vida frenética, el viajar por distintos rincones del mundo, el movernos con la mayor comodidad posible e incluso el haber convertido a la tecnología en parte indisoluble de nuestra vida son circunstancias que han propiciado que cada vez menos hagamos uso del dinero en efectivo.

Ahora un elevado porcentaje de la población decide pagar con tarjeta, fundamentalmente, con la llamada tarjeta de crédito.

Por esta razón, resulta fundamental comprender bien que nos ofrece cada una de ellas y entender cómo podemos utilizarlas para sacar el máximo provecho.

¿Qué son las tarjetas de crédito online y cómo funcionan?

Sin lugar a dudas, cuando hablamos de tarjetas, solemos hacer referencia a lo que son las tarjetas de crédito. Estas vienen a ser un tipo de tarjeta bancaria, porque son emitidas por una entidad de ese tipo, que se utilizan como medio pago alternativo al dinero en efectivo e incluso al cheque. Es más, también pueden usarse para poder obtener una cantidad económica concreta física a través de lo que son cajeros automáticos del banco al que estén asociadas esas.

En concreto, el titular de una tarjeta de crédito lo que hace es, fundamentalmente, abonar productos o servicios a crédito. Esto lo que significa es que viene a financiar la compra en cuestión y más tarde, cuando se venga a establecer lo que es el plazo de vencimiento que suele ser al mes siguiente, se encargará de abonar la cantidad citada y los intereses que esa hubiera podido generar en ese tiempo. Intereses estos que surgen tanto al pagar con la tarjeta como al retirar dinero del cajero automático en cuestión.

Gracias a esta tarjeta de crédito el titular de la misma puede hacerle frente incluso al pago de una cantidad que no tenga en ese momento porque el banco es el que le financia la misma y es a este al que hay que rendirle cuentas pasado ese plazo mencionado.

Si importante es toda la información expuesta hasta el momento también lo es saber que ese crédito se puede devolver a la entidad bancaria de varias formas:

  • A través de un porcentaje, que lleva a que cada mes haya que desembolsar una cantidad.
  • A fin de mes, que se refiere a pagar las compras efectuadas un día concreto del mes siguiente a la realización de las mismas.
  • Mediante cuota fija, que supone pagar una cifra que ya se establece al principio de manera fija. Este proceso también se conoce como revolving.

Es decir, como conclusión, las tarjetas de crédito lo que permiten al titular de la misma es disfrutar de un crédito para comprar y poder pagar a plazos todos los productos que adquiera o los servicios de los que disfrute.

¿Qué tipo de tarjetas existen para pagar habitualmente?

Aunque nos vamos a centrar en este artículo en las llamadas tarjetas de crédito en línea, no podemos pasar por alto el hecho de que existen tres tipos de tarjetas para pagar de forma habitual en el día a día. En concreto, nos estamos refiriendo a las siguientes:

Débito

Se trata de una tarjeta que su titular tiene asociada a una cuenta bancaria que posee. De esta manera cuando usa la tarjeta para realizar sus compras, directamente el coste de estas le es retirado de la mencionada cuenta, se le carga automáticamente a esta y se le descuenta, por tanto, del dinero que tiene ahorrado. Funciona, por tanto, únicamente con el dinero que posee el propietario de la cuenta. Esta situación lo que trae consigo, entre otras cosas, es que el titular de la tarjeta no pueda financiar sus compras, ni pagar a plazos. Eso sí, tiene a su favor el hecho de que no va asociada a ningún tipo de intereses.

Crédito

Esta otra modalidad de tarjeta bancaria, como ya te hemos explicado, supone que su titular reciba un crédito de la entidad que emite aquella. De esta manera, afronta el pago de sus compras no de forma inmediata sino en un plazo de vencimiento establecido. Esto le permite abonarlas cómodamente, pero también supone que deba afrontar el pago de los correspondientes intereses que se vayan generando.

Prepago

De la misma manera, no podemos pasar por alto la existencia de este tercer tipo de tarjeta que, como su propio nombre indica, suponen un prepago. Es decir, el titular de la misma lo que hace es “recargarla” con una cantidad económica determinada, la que desee, y luego procederá a utilizarla para comprar productos o servicios sabiendo que está sujeto a una cifra concreta, la que ha “ingresado” en esa.

Esta modalidad tenemos que subrayar que, de modo fundamental, es empleada para poder realizar compras online con seguridad. Y es que el titular simplemente la cargará en el momento que tenga claro el coste que va a tener que afrontar para adquirir cualquier artículo. De esta manera, aunque cualquier hacker obtuviera los datos de la tarjeta posteriormente no pasaría nada, porque la misma no tendría dinero para que ese pudiera “robarlo”.

Puedes echar un vistazo a las mejores tarjetas prepago del momento.

¿Qué podemos hacer con una tarjeta?

Si importante es conocer los tres tipos de tarjetas que existen e incluso fundamentalmente cómo funciona una de crédito, no es menos importante tener claro realmente qué se puede hacer con ella. Pues bien, en este caso, si cada vez hay más personas que son titulares de una o varias es porque estas les dan la oportunidad de llevar acciones necesarias en el día a día como son las siguientes:

  • Permite realizar cualquier tipo de compra en tiendas sin necesidad de tener que contar con dinero en metálico. Una gran ventaja cuando no se posee monedas o billetes físicos en ese instante y también un acierto a la hora de poder moverse más cómodamente sin necesidad de tener la cartera pesada por esos euros. Y es que la tarjeta física no es más que un rectángulo de plástico ligero, dotado con un chip y que muestra el nombre de la entidad emisora, el nombre y apellidos del titular, la fecha de caducidad de la tarjeta y su número así como el llamado CVV (Card Verification Value) y la firma del propietario de la misma.
  • También da la posibilidad de proceder a abonar los servicios de los que se haya disfrutado. Nos estamos refiriendo, por ejemplo, a la cuenta de un restaurante, a la tarifa de una sesión de spa y masaje, al coste de una consulta en el dentista…
  • De la misma manera, no podemos olvidar que la tarjeta de crédito es una herramienta muy útil a la hora de poder realizar compras por Internet que luego se recibirán cómodamente en casa. Gracias a esa se adquieren servicios o productos sin necesidad de tener que recurrir a realizar una transferencia bancaria o a la opción del contrarreembolso.
  • Por supuesto, otra función que podemos realizar con la tarjeta de crédito en cuestión es la de poder sacar dinero de un cajero automático. Así, tanto porque guste llevar siempre dinero en metálico como porque sea necesario disponer del mismo en un momento concreto, se puede retirar la cantidad que se desee en ese cajero.
  • Además, tampoco hay que olvidar que es un medio de pago cómodo y fácil cuando se viaja a otro país donde la moneda oficial es diferente a la propia. De esta manera, se podrán realizar compras y pagar todo tipo de servicios sin tener físicamente dinero en la moneda oficial del lugar en el que se esté.

Ventajas de las mejores tarjetas de crédito

A la hora de tomar la decisión de obtener una tarjeta de crédito es necesario proceder a tener muy claro cuáles son sus pros y sus contras respecto a las otras modalidades de tarjetas que existen. Precisamente por ese motivo ahora, a continuación, vamos a exponer cuáles son las principales ventajas de aquellas:

  • Permiten al titular el poder realizar compras o el pago de servicios aunque en ese momento no disponga del dinero suficiente. Y es que, como hemos dado a conocer, permiten disponer de un crédito.
  • No menos relevante es que la persona que tiene una tarjeta de crédito acuerda con su entidad bancaria la forma en la que hará frente al pago de los gastos que realice. De esta manera, podrá optar por la alternativa que considere más adecuada o que mejor se pueda adaptar a su economía.
  • De la misma manera, no hay que pasar por alto el hecho de que permiten disfrutar de lo que se da en llamar avance en efectivo. ¿Esto qué significa? Que el titular de una de ellas podrá retirar dinero del cajero automático de forma inmediata para así tener dinero “contante y sonante” en su cartera cuando lo necesite.
  • Sin lugar a dudas, uno de los principales beneficios de las tarjetas de crédito es el hecho de que son muy cómodas. Es decir, son pequeñas y ligeras por lo que ocupan menos espacio en la cartera que euros en billetes o en monedas.
  • Asimismo también entre sus ventajas está el hecho de que son una herramienta imprescindible a la hora de realizar cualquier tipo de compra online.
  • Son una alternativa estupenda para poder hacerle frente al pago de una compra o de un servicio cuando no se cuente con dinero en efectivo suficiente.
  • A la hora de viajar a otros países donde la moneda no es el euro, la tarjeta de crédito es un medio muy cómodo de poder pagar desde una compra hasta la cuenta del restaurante u hotel pasando por un billete de tren. Sí, porque evita el tener que ir a una entidad bancaria o casa de cambio para obtener dinero en metálico en la moneda oficial de ese otro lugar donde se esté.

Inconvenientes de las tarjetas de crédito

Por supuesto, antes de tomar la decisión en firme de solicitar una tarjeta de crédito, es necesario también conocer cuáles son las desventajas que la misma trae consigo. En concreto, entre los más significativos podemos destacar los siguientes:

  • El hecho de tener un crédito con la entidad bancaria puede incentivar a comprar. Es decir, puede llevar a que el titular derroche más el dinero que si tuviera una tarjeta de débito, ya que esta última está completamente “sujeta” a lo que es la cantidad que tiene en su cuenta. De ahí que sea un verdadero peligro para las personas consumistas y para quienes no tienen capacidad de autocontrol en ese sentido.
  • De la misma manera, otro de los aspectos más negativos de este tipo de tarjeta es el hecho de que va asociada a una serie de elevados intereses que se deben ir abonando en los plazos establecidos.
  • En esta lista de desventajas no podíamos olvidarnos del hecho de que si es sustraída la persona que la obtenga podrá realizar compras vía online, por ejemplo, por una cantidad elevada. Una situación que puede generar un gran problema para el titular de la misma que, en cuanto se dé cuenta de que le ha sido robada, debe llamar a su banco para cancelarla y, por supuesto, tiene que interponer la correspondiente denuncia a la policía.
  • De la misma manera, hay que tener en cuenta que muchas de esas tarjetas de crédito cuentan con unas altas comisiones cuando son utilizadas en el extranjero o cuando se emplean para sacar dinero en cajeros de otro país.

¿Dónde solicitar una tarjeta de crédito?

Si después de tener en cuenta las ventajas y los inconvenientes de las tarjetas de crédito consideras que quieres solicitar una, te preguntarás: ¿dónde lo hago? Pues bien, eso es algo que tienes que llevar a cabo ante una entidad bancaria. Lo habitual es que se haga en el banco en el que ya se dispone de una cuenta abierta.

No obstante, lo recomendable es conocer qué hay en el mercado. Es decir, qué tipo de tarjetas de tarjetas de crédito ofrece cada entidad bancaria y, por supuesto, las características de estas. De esa manera, analizando pros y contras de cada una, se optará por elegir a qué banco se va a solicitar una.

Para lograrla habrá que recurrir a la página web de esa entidad o personarse directamente en una de sus oficinas e iniciar el pertinente trámite que existe para ello.

Diferencias entre tarjeta de crédito y de débito

Los dos tipos más habituales de tarjetas que usan los ciudadanos son las de crédito y las de débito. No obstante, suele suceder que quien desea obtener una por primera vez no sabe bien por cuál decantarse. En ese caso, lo mejor es tener claras las diferencias que existen entre una y otra:

  • El sistema de pago. Sin lugar a dudas, este es el aspecto en el que menos en común tienen ambas. Así, mientras que con la de débito el titular paga sus compras con el dinero que posee dentro de la cuenta a la que esa está asociada, con la de crédito abona las mismas con un dinero que incluso no tiene. Sí, porque con esa última lo que disfruta es de un crédito que le otorga la entidad bancaria que le permite ir realizando las compras pertinentes para luego, cuando se produzca el plazo de vencimiento, devolver ese cantidad que se le ha “prestado” mediante diversas formas de pago.
  • Los intereses son otras de las más claras diferencias entre estos dos tipos de tarjeta. Y es que mientras que las de débito no llevan aparejados ninguno, las de crédito sí. Claro, porque esos están asociados a lo que es abonar el dinero a crédito en plazos o cuotas.
  • No menos relevante es el hecho de que en la tarjeta de crédito existe un sistema de financiación, ya que ofrece al titular la posibilidad de abonar las compras que realice a plazos, mientras que en la de débito no hay.
  • De la misma manera, no podemos olvidar que la tarjeta de débito tiene un límite, que es la cantidad de dinero que el titular posee en la cuenta que está asociada a aquella. Sin embargo, en la de crédito no existe aquel como tal.

Requisitos para solicitar una tarjeta de crédito

Ya te hemos dado a conocer que a la hora de solicitar una tarjeta de crédito tienes que ponerte en contacto con la entidad bancaria que elijas. Al hacerlo tendrás que seguir el procedimiento pertinente para pedir aquella y eso supondrá que tengas que cumplir con los requisitos que se considera que son fundamentales para que se te conceda. Nos estamos refiriendo a los siguientes:

  • El primero es ser mayor de edad.
  • De la misma manera, el banco exige que la persona que quiere esa tarjeta disponga de una cuenta bancaria en su entidad. Y es que únicamente de esta manera aquella podrá hacerle frente al pago de los gastos que realice con la citada herramienta cuando se produzca el plazo de vencimiento o a través de las cuotas que se fijen.
  • Asimismo, es necesario que quien desee ser titular justifique, de la manera que se solicite, su capacidad de ingresos. Claro, porque el banco tiene que certificar que esa persona va a poder hacerle frente a los pagos e intereses asociados al uso de la citada tarjeta.

Estos son los requisitos principales que se deben cumplir. Requisitos que serán verificados por la entidad bancaria que, en base a los mismos y especialmente al último expuesto, tomará la decisión de conceder o no la tarjeta.

Comisiones e intereses de las tarjetas de crédito habituales

Cuando se toma la decisión de proceder a adquirir y utilizar una tarjeta de crédito hay que tener en cuenta muchos aspectos. En concreto, uno de los más importantes es el de que supondrá tener que hacerle frente al pago de distintas comisiones e intereses, entre los que destacan por ser más habituales los siguientes:

  • Comisión por emisión. Como su propio nombre indica, se trata de la que debe abonar el titular de la tarjeta simplemente porque esta se le realice. Es decir, es una manera de que pueda costear lo que a la entidad bancaria le supone realizar su fabricación. Afortunadamente, en los últimos años son muchos los bancos que están procediendo a eliminar este coste como una manera de atraer a nuevos clientes.
  • Comisión por duplicado, que es la que habrá que pagar cuando el titular desee obtener un duplicado de esa tarjeta porque la tiene estropeada o porque se le ha extraviado, por ejemplo.
  • Comisión de mantenimiento. Esta viene a ser una cuota que el cliente deberá abonar trimestral o anualmente, de forma habitual, solo por tener activa su tarjeta. Eso sí, en algunas entidades bancarias se establecen ciertos programas especiales para clientes con requisitos concretos que les evitan tener que hacerle frente al desembolso de esta cantidad.
  • Comisión por pago con tarjeta con una divisa diferente. Cuando se viaja al extranjero, tal y como te hemos dado a conocer anteriormente, se puede usar la tarjeta de crédito para abonar compras o servicios. Si se da la circunstancia de que se está en un país en el que la moneda oficial no es el euro, la entidad bancaria cobrará una comisión, la que ahora nos ocupa, por realizar el cambio de divisa. Es cierto que es una comisión muy pequeña, pero también hay que tenerla en consideración.
  • Comisión por retirada de efectivo en cajeros a crédito. En este listado de comisiones e intereses no podíamos olvidarnos de incluir esta otra que es una de las más frecuentes asociadas a las tarjetas que nos ocupan. Como su propio nombre indica, es la que se cobra al cliente por sacar dinero en efectivo de un cajero automático a crédito o incluso cuando se realiza en el cajero de otro banco diferente.
  • Comisión por tarjeta extra, que es la que debe abonarse cuando hay dos titulares asociados a la cuenta y ambos desean tener su propia tarjeta de crédito.
  • Interés por pago aplazado. Como ya te hemos dado a conocer a lo largo de este artículo, se da la circunstancia de que las tarjetas de crédito permiten que el titular pueda pagar sus compras a plazos. Una ventaja esta que, sin embargo, le va a suponer tener que hacerle frente al abono de intereses por precisamente pagar sus adquisiciones de esa manera.

A grandes rasgos, estos podemos establecer que son los principales intereses y comisiones asociados a las tarjetas de crédito. No obstante, no son los únicos pues también existen las comisiones por reclamación de impago o la comisión por descubierto o excedido, que suelen ser menos frecuentes.

Tarjetas de crédito en el móvil

La tecnología avanza cada vez más a pasos agigantados y eso ha traído consigo, entre otras cosas, que ya no necesitemos ni siquiera tener esa tarjeta física para pagar nuestras compras. No, ahora la misma la podemos ya llevar dentro del propio teléfono móvil para así abonar los gastos que realicemos directamente enseñando ese dispositivo en la tienda.

En concreto, el proceso de compra es muy sencillo:

  • La persona titular de la citada tarjeta tendrá que indicar en el establecimiento que va a pagar con su smartphone. Este debe disponer de la llamada tecnología NFC (Near Field Communication), que se identifica por ser inalámbrica y de corte alcance. Gracias a ella se producirá el intercambio de datos entre el móvil y el dátafono o terminal de la tienda para así acometer la transacción económica mencionada.
  • En ese caso, quien le atiende le acercará el datáfono del local, que debe disponer también de la mencionada tecnología NFC.
  • Al tenerlo delante, el cliente lo primero que hará será introducir su PIN, en el caso de que su compra supera los 20 euros. Acto seguido, acercará el móvil al citado datáfono. Y ya está, ya abonará su cuenta de esta manera tan rápida y tan sencilla.

En estos momentos, las principales aplicaciones o sistemas que existen para pagar con el smartphone son las siguientes:

  • Apple Pay, que es el que existe para utilizar los iPhones como si de tarjetas de crédito se tratasen. Una de sus más importantes particularidades es que puede llegar a utilizar el lector de huellas del smartphone para confirmar la operación.
  • Samsung Pay. Como su propio nombre indica, es el sistema de pago con teléfono móvil creado por la compañía Samsung. Se puede utilizar en cualquier establecimiento donde se ofrezca el servicio de pagar con tarjeta contactless.
  • Android Pay. Comenzó a funcionar en España este pasado mes de julio y es el servicio de pagos móviles creado por Google. Su reciente llegada a nuestro país ha hecho que aún sea compatible con las tarjetas de bancos muy concretos, aunque esa lista espera ampliarse próximamente. Se puede utilizar con smartphones que cuenten con el sistema operativo Android siempre y cuando cuenten con la versión 4.4 KitKat o superior.

Tarjetas de crédito en el extranjero

Tal y como hemos mencionado en varias ocasiones en este artículo, las tarjetas de crédito son una herramienta muy útil para poder viajar al extranjero ya que permiten pagar compras o servicios sin necesidad de tener que disponer de dinero en efectivo en la moneda oficial del lugar donde se esté.

Eso sí, hay que tener en cuenta una serie de consideraciones previas para no llevarse luego una ingrata sorpresa:

  • Muchas son las tarjetas que cobran comisiones por utilizarse fuera de lo que es la zona euro. Es decir, por emplearse con una moneda que no sea el citado euro. Y es que se debe afrontar lo que es el llamado cambio de divisas.
  • De la misma manera, hay otras también que cobran una comisión por retirar dinero en efectivo de un cajero en ese país extranjero en el que se esté. Es más, incluso el propio banco al que se recurra para utilizar ese dispositivo puede cobrar otra comisión por hacer uso de él, además de la que cobra la entidad española.
  • Por supuesto, no hay que pasar por alto la comisión por utilizar la tarjeta en sí para pagar en cualquier establecimiento. Por regla general, suele ser de entre un 2 % y un 3 %.

Precisamente por todo lo expuesto, es fundamental que a la hora de elegir una tarjeta de crédito para viajar al extranjero se opte por la que no solo cobre el menor número de comisiones posibles sino también por la que ofrezca un seguro de viaje, la que no posea coste de mantenimiento y la que brinde programas de descuentos y puntos.

En la actualidad, son varias las tarjetas que han conseguido convertirse en las más solicitadas para poder salir fuera de España. No obstante, entre las más significativas se encuentra, por ejemplo, la N26, que es una tarjeta Mastercard gratuita que no cobra comisión por pagar con ella y que permite sacar dinero gratis en cajeros hasta en cinco ocasiones al mes siempre y cuando sea en euros. En el caso de que en aquellos se retire dinero en otra moneda oficial, la comisión será del 1,7 %.

Eso sí, hay otras tarjetas de débito muy interesantes y con comisiones nulas o muy bajas como BNEXT, Revolut o Transferwire, entre otras.

En este apartado, con el que finalizaremos este artículo, no podemos pasar por alto el dar una serie de recomendaciones básicas para extremar la precaución usando este “dinero de plástico” fuera de España:

  • Hay que viajar teniendo anotados los números de teléfono de la entidad bancaria por si hubiera algún problema con la tarjeta.
  • Si la tarjeta se pierde o es robada, hay que llamar rápidamente al banco para bloquearla y luego comprobar si esa ha sido utilizada para realizar cualquier cargo. En caso afirmativo, acudir a la policía para interponer una denuncia.
  • Para poder disponer de una tarjeta “de emergencia” ante esa tesitura, una opción será contactar con la entidad bancaria que puede ofrecerte una en un plazo máximo de 48 horas.

Con toda esta información que te hemos dado, ya podrás conocer a fondo qué son las tarjetas de crédito, cuáles son las mejores, cómo funcionan, cuáles son sus comisiones, cómo usarlas en el extranjero e incluso cómo utilizarlas a través del teléfono móvil.